CÓMO HABLAR DE LAS MOTIVACIONES EN ENTREVISTA

Como ya introdujimos en el anterior capítulo, las motivaciones están directamente relacionadas con las necesidades. Prepararlas óptimamente, es clave para afrontar una entrevista y pasarla satisfactoriamente, ya que marcarás un valor diferencial.

Por eso, hoy veremos cómo debemos hacer para hablar de las motivaciones. Las razones por las que las empresas se interesan en tus motivaciones son varias. Principalmente conocer:

1) Qué impacto tiene esta posición y empresa para tu carrera profesional,
2) Identificación con el puesto/empresa,
3) La lealtad que tendrás a la empresa en el corto, medio e incluso largo plazo,
4) Conocer por qué apostarías por esa empresa, aunque tuvieses otras ofertas de empleo
5) Saber por qué debería la empresa en cuestión apostar por ti y no en otro candidato/a.

HABLANDO DE TUS MOTIVACIONES

Antes de nada, quiero ser franco con vosotr@s. Existen motivaciones de todo tipo. A una empresa le encanta que le hables de su historia, de lo que te gustan sus servicios, y hasta de lo que representa para ti. Sin embargo, tomando como ejemplo la Pirámide de Maslow, os recomendaría que evitéis hablar de las necesidades de primer nivel o básicas. Una necesidad de primer nivel sería por ejemplo, la necesidad de pagar el alquiler, o afrontar cargas familiares dado que eso mismo te lo puede proporcionar cualquier empresa (y, lamentablemente, aunque sea un indicador suficiente como para demostrar tu lealtad por la empresa, así es como piensan la mayoría de las empresas; duro pero cierto).

Imagen 2: Fuente – MindIC Salud

Por ello, lo mejor que puedes hacer es hablar de necesidades de seguridad (p.e.: trabajo fijo y estable, cercanía de tu domicilio), sociales (p.e.: pertenencia a una organización con renombre o donde desarrollar una fuerte red de contactos), de autoestima  (p.e.:  reconocimiento de tu jefe o subordinados) o autorrealización  (p.e.: trabajar en un mando directivo, crear un proyecto nuevo, o incluso alcanzar la posición de tus sueños).

COMO PREPARARSE LA PARTE DE LAS MOTIVACIONES:

Teniendo en cuenta tus propias necesidades, puedes dar más fácil en la diana al hablar si «haces los deberes antes de nada». Aquí te dejo unos consejos que te serán de gran ayuda para hablar efectivamente de tus motivaciones por una oferta de empleo, y hacer frente a la pregunta de «¿por qué aplicaste a esta oferta de trabajo?» o «¿por qué deberíamos contratarte?»:

1. MOTIVACIONES POR EL PUESTO: Has de entender todas y cada una de las responsabilidades y tareas que conllevará el puesto, para poder hablar de por qué verdaderamente ese puesto marca para ti un valor diferencial. El propio rango del puesto, el contenido de la tarea o el impacto que logres con tu trabajo, son clave para lograr resaltar tus motivaciones por el puesto. Si te quedan dudas, busca información

2. MOTIVACIONES POR LA EMPRESA: Puede que hayas oído hablar de la empresa, o la hayas visto en anuncios de TV o hasta utilizado sus servicios. Pero si no conoces en detalle qué hacen, desde cuándo y cómo lo hacen, el impacto y las distintas unidades de negocio, probablemente pierdas muchos puntos. Como recomendación, no te prepares solo esa parte sino también su historia, sus valores, sus proyectos y clientes (si es posible) y todo lo que puedas hacer. Posteriormente, durante la entrevista, mostrar esos conocimientos juegan mucho a tu favor.

3. MOTIVACIONES POR EL SECTOR: Conocer la empresa suma puntos, pero conocer el sector también, y ya, si conoces a sus propios competidores, tendencias y cambios, lo bordas. Saber ubicar el contexto en el que te unes a una empresa, puede darte también muchos puntos, ya que sabrás qué retos tendrás que afrontar y hasta puede que sepas discutir algunas soluciones que se te planteen en entrevista. Piensa en un farmacéutico que va a empezar a trabajar en plena pandemia del COVID-19.

4. CONDICIONES LABORALES: Es cierto que la mayoría de las empresas no ofrecen ni facilitan esa información. Pero muchas veces hay información del tipo: formación, duración, horarios, localización, etc que pueden ser de gran conveniencia para ti. También aquí podríamos incluir la parte de gestión de equipos (aunque también estaría relacionado con la parte de «motivaciones por el puesto»).

A título de conclusión, como consejo, tienes que prepararte lo máximo posible todas las partes, pues el hecho de tener esos conocimientos, te ayudará a responder cualquier tipo de pregunta relacionada con las motivaciones. No importa que te pregunten ¿qué te llamó la atención del puesto / empresa? ¿qué conoces sobre nosotros / puesto? ¿qué te gusta o no te gusta de esta empresa?, etc.

Si haces los deberes y te preparas todo correctamente, lograrás pasar esta parte de la entrevista con éxito. ¿Y tú? ¿Hay algo más que te preparas en relación a las motivaciones y que no hayamos incluido? No dudes en hacérmelo saber por redes sociales, o en la caja de comentarios.

MOTIVACIONES: POR QUÉ IMPORTA CONOCERLO EN ENTREVISTA

Las entrevistas de trabajo son tan complejas como variadas. Es una conversación que se mantiene entre entrevistador y candidato. El foco de dicha conversación puede centrarse en el puesto, en la empresa, en la experiencia, en la personalidad y/o en las motivaciones del candidato.

Todos hemos oído muchas veces cómo hablar de nuestra experiencia, pero pocas veces se habla de la parte de las motivaciones. Por eso hoy quería centrarme en esta parte, ya que han sido muchísimas las ocasiones en las que he visto a candidatos con perfil de 10, fallar en entrevistas debido a las motivaciones.

EL TRASFONDO DE «¿POR QUÉ APLICASTE A NUESTRA OFERTA?»

Bajo esa pregunta y otras tantas, del tipo ¿por qué quieres trabajar con nosotros? ¿por qué te llama la atención de esta oportunidad?, etc. encontramos las motivaciones. Lo que las empresas buscan con esto es conocer:

1) Qué impacto tiene esta posición y empresa para tu carrera profesional,
2) Identificación con el puesto/empresa,
3) La lealtad que tendrás a la empresa en el corto, medio e incluso largo plazo,
4) Conocer por qué apostarías por esa empresa, aunque tuvieses otras ofertas de empleo
5) Saber por qué debería la empresa en cuestión apostar por ti y no en otro candidato/a.

CÓMO HABLAR SOBRE TUS MOTIVACIONES:

Os seré franco, las empresas, aunque les interese saber por qué quieres trabajar ahí, lo que verdaderamente les interesa conocer es qué es lo que puedes aportar. Por ello, tienes que adoptar un estilo distinto al que la mayoría de las personas tiene al hablar de las motivaciones. Me explico con un par de consejos:

PRIMER CONSEJO: EL DISCURSO

Hablar de motivaciones va asociado a necesidades. Y si algo que le guste a una empresa al hablar de necesidades, ese algo es «cómo tú [candidato/a] responderás a sus necesidades», y no tanto «cómo ellas [empresas] responderán a las tuyas». Por lo que tu discurso tiene que ir centrado a cómo con tus motivaciones, darás respuesta a sus necesidades.

Por ejemplo, ¿está la empresa en expansión? si la proyección internacional está entre tus objetivos laborales, entonces resalta tu interés en apoyar dicho proceso de expansión, aportando los argumentos correspondientes. Y así con otros aspectos que te puedan llamar la atención como el impacto de la empresa en el sector (por ejemplo, Amazon respecto a Internet / eCommerce / Logística, etc).

SEGUNDO CONSEJO: SOBRE LAS NECESIDADES

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Imagen 2: Fuente – MindIC Salud

Hay muchas teorías que hablan de las necesidades y motivaciones. Pero si hay alguien que logró capturarlo bien, ese alguien fue Maslow con su pirámide. Como podemos ver en la imagen, en base a este modelo, podemos encontrar 5 niveles distintos de necesidades. Se distribuyen jerárquicamente, en orden ascendente.

Bajo mi óptica, ¿cómo plasmaría yo las necesidades de esta pirámide en una entrevista? En base a mi experiencia, puedo deciros abiertamente que en una entrevista, las necesidades que debéis resaltar son las que empiezan por el nivel dos (necesidades de seguridad) en adelante, ya que las del nivel uno, son prácticamente obvias (necesidades fisiológicas y básicas).

Las necesidades de seguridad (p.e.: trabajo fijo y estable), sociales (p.e.: pertenencia a una organización en concreto con un estatus específico), de autoestima (p.e.: reconocimiento por tu jefe) o autorrealización (p.e.: trabajar en un mando directivo, crear un proyecto nuevo, o incluso alcanzar la posición de tus sueños) son motivaciones que dirían mucho de ti de cara a un puesto o trabajo, mientras que hablar de necesidades fisiológicas o básicas no sería del todo recomendable.

Lamentablemente, cuando los candidatos resaltan esas necesidades en entrevista (hablando de cargas familiares, o necesidades tan básicas como independizarse o pagar el alquiler), aunque sea un indicador de que esa persona está altamente comprometida con ese puesto, las empresas no lo perciben como razón suficiente ya que consideran que «si esa es tu única razón para unirte a la empresa, eso mismo te lo pueden ofrecer otras tantas». Triste pero cierto. Por eso es tan importante prepararse bien la parte de las motivaciones antes de asistir a entrevista.

A título de conclusión, recordar que las motivaciones es una de las partes más importantes de la entrevista. Por eso es importantísimo prepararse la entrevista adecuadamente, para conocer los «pros» y «contras» de una oferta de empleo. Y por supuesto, conocer la razón de por qué una cosa es positiva y no negativa para tí, es clave para diferenciarte respecto a los demás candidatos.

En el siguiente capítulo, hablaré de cómo preparar adecuadamente esta parte y os daré una serie de consejos que estoy seguro os será de gran ayuda para diferenciaros como es debido. Espero que este artículo os haya sido de interés. Si es así, no dudes en darle a like o compartir ¡Muchas gracias!

TELETRABAJO: CÓMO EVITAR LOS MALOS HÁBITOS

Si hay algo positivo en la llegada del COVID-19, ese algo se llama Teletrabajo. Muchos estarán en contra y otros a favor. Pero lo cierto es que muchos estaréis de acuerdo conmigo en que es un privilegio que solo unos pocos pueden tener, ya que hay mucha gente que está en primera fila, arriesgando su vida y la de sus propios seres queridos para atender a nuestras necesidades: por ejemplo, reponedores o cajeros en supermercados, o los propios doctores.

Mientras que muchas empresas siguen apostando por el presencialismo, hay otras que están apostando fuerte por el teletrabajo de cara a hacer frente a los desafíos del próximo futuro en el mundo de los negocios. Hasta algunas de las empresas más grandes del mundo han previsto no volver a la oficina en un plazo de 10 años (Facebook por ejemplo en Silicon Valley). Aunque no nos vamos a engañar; es un campo aun por explorar/explotar y, lejos de conocer del todo los lados positivos y negativos, parece ser que la parte de prevención de riesgos laborales a día de hoy está por clarificarse.

Es por ello que quería compartir con vosotros una serie de consejos que te serán de gran ayuda. Toma nota y verás cómo notarás los resultados y mejoras; no solo a nivel laboral, sino físico, mental y hasta interpersonal (relaciones sociales).

¿CÓMO MEJORAR LOS HÁBITOS PARA TELETRABAJAR?

1. LA ALIMENTACIÓN Y EL MOVIMIENTO ES CLAVE: Ayer era «no tengo tiempo ni para prepararme el tupper» y hoy es «no tengo tiempo ni para prepararme un plato de comida». Puede que estés muy ocupad@, pero piensa que te ahorras los tiempos de desplazamiento de trabajo; evita el fast-food para sentirte con más vitalidad y evita el picoteo entre horas.

Piensa que no nos movemos ni la mitad de lo que hacíamos cuando íbamos a la oficina y la capacidad de quemar calorías es menor. Practica deporte (hay millones de tutoriales online) y al menos cada 30 minutos o 1 hora levántate de la silla de tu puesto de trabajo para dar un par de vueltas por la casa y mantenerte activado. Las enfermedades cardiovasculares «están frotándose las manos» con el teletrabajo, y aún queda mucho tiempo para que las empresas e instituciones lo reconozcan como un accidente de trabajo y pongan remedio.

2. PLANIFICA: IMPLEMENTA RUTINAS Y TIEMPOS EN TU DÍA A DÍA: Si antes tenías que trabajar con calendario para planificar tu jornada de trabajo, ahora tienes que también hacerlo para tu vida personal. Y es que el trabajo está infiriendo más que nunca en nuestra vida privada, ya que trabajamos desde nuestro propio hogar. ¿Cómo solucionarlo? Respetando los horarios.

Esto incluye tiempos de descanso (antes, durante y después del trabajo), de comida, de ejercicio y de todo prácticamente. Conozco a gente que está trabajando hasta los fines de semana por falta de organización. O incluso los fumadores, si antes echaban 3 cigarros a lo largo de su jornada de trabajo, ahora caen 10. Es por ello que necesitamos ser pulcros con la organización. Porque de lo contrario, formaremos el cocktail ideal para crear 1) desórdenes mentales, 2) familiares, 3) personales y 4) de nuestra propia salud. Sea como sea, debes de tener tiempo para todo.

3. EL ESPACIO: TU TALÓN DE AQUILES:

Trabajar desde casa es un reto de por sí. Ya solo pasar de una dinámica de oficina a un espacio íntimo y personal torna las cosas cuesta arriba si eres de los que les es difícil adaptarse a los nuevos entornos. Por eso, si te has trasladado a casa para trabajar, no puedes hacerlo desde cualquier sitio o tu productividad y tu salud mental se verán afectadas. Tienes que diseñar un espacio único y específico para ti.

Lo ideal es tener tu propio despacho o habitación donde nadie te moleste. Pero si no puedes por cuestiones de espacio, asegúrate al menos de encontrar tu «rincón», tu espacio único donde 1) estés más aislado y puedas concentrarte, 2) estés cómodo (hazte con una silla y escritorio cómodos para evitar dolores articulares o de espalda), 3) puedas tener todo ordenado y puedas incluir algo personal que te evoque buenos recuerdos o te permita desconectar (una foto en la playa, una cena familiar, etc).

4. PRIORIZA: CATEGORIZANDO ACTIVIDADES:

Aunque esta parte va fuertemente ligada con la planificación, es importante remarcarlo. Planificar el día a día está genial, pero también hay que dejar espacio a la improvisación, ya que pueden surgir contratiempos tanto en tu entorno laboral como personal. De ahí la importancia de priorizar.

No te pierdas a ti mism@ de vista. Tienes que poner límites horarios a tu trabajo y, aunque te pases un poco de hora, tienes que saber decir «hasta aquí» por tu propia salud mental. Ahora bien, si durante tu jornada laboral o durante tu jornada de descanso surgen imprevistos que requieran de tu atención, actúa en base a prioridades, no bajo la perspectiva de «la obligación» porque puedes llegar a desbordarte. ¿Te cuesta priorizar? Plasma en un papel las cosas pendientes en base a dos parámetros: importancia (escala del 1 al 3) y urgencia (de poco a muy urgente). Esto ayudará a que avances con más seguridad y más certeza en lo que a menesteres se refiere. Busca la efectividad por encima de todo, de cara a ti, a tu empresa y sobretodo de cara a tu familia.

5. PRÉMIATE: DATE CAPRICHOS A TU MANERA, ERES TÚ EL JEFE

Hay miles de preocupaciones en nuestra cabeza: trabajo, clientes, proveedores, jefes, pandemia, virus, familia, problemas en el mundo, la renta, y la lista no ha hecho más que comenzar.

Hoy más que nunca, estamos expuestos a un alto estrés, dado que nos enfrentamos a un momento de mucha incertidumbre, generando un impacto de 360º en nosotros y en lo que nos rodea. Probablemente, en esta transición, no seas tan productivo como antes de la pandemia, sobretodo en periodos de adaptación. Y las buenas y malas noticias van y vienen. ¿Cuál es la solución? Te recomiendo que te des caprichos y premios, ya que nadie va a terminar de ver el verdadero resultado de tus esfuerzos salvo tú. Desde tomarte una coca-cola hasta comprar una película online después de trabajar para verla en familia. Se llama cariño y aprecio a uno mismo, y funciona bastante bien para mantenerte productivo y motivado. Puede que pienses que es más fácil de lo que parece, pero no lo es. Recompénsate a ti mismo por tus esfuerzos.

¿CONCLUSIÓN?

El futuro es más incierto que nunca, y no sabemos si esto será algo temporal, pasajero o permanente. Hoy más que nunca, estamos rodeados de factores que son puros estresores de la normalidad que solíamos vivir.

Seguir los pasos anteriores harán que empieces a crear la mejor versión de ti mismo, como profesional que trabaja en remoto. Y no solo en lo laboral, sino también en tu vida personal.

LOS 10 ERRORES MÁS COMUNES EN ENTREVISTA

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Hablar de entrevista de trabajo y de errores es algo que va muy cogido de la mano, dado que todos nosotros, al menos una vez, ha metido la pata o ha cometido algún error al realizar una entrevista, por inexperiencia por ejemplo.

La gran mayoría de ellos se pueden trabajar para reducir el riesgo de que puedan volver a ocurrir (por ejemplo, los nervios durante la entrevista) o simplemente se pueden evitar. A continuación os dejamos con un listado de los 10 errores más comunes en entrevista y que puedes evitar sin lugar a dudas:

LOS 10 ERRORES MÁS COMUNES EN ENTREVISTA:

1. FALTA DE PREPARACIÓN: Puede que creas que lo sabes todo sobre una empresa. Sin embargo, es trabajando y buscando en su historia, unidades de negocio, actividad, mercado y valores cuando verdaderamente conoces en detalle lo que una empresa hace. No dejes que eso te descarte en una entrevista. Ocurre lo mismo respecto a la descripción de puestos. Qué menos que saber cuál será tu día a día y tus retos y responsabilidades para demostrar tu valía y encaje para ese puesto. Lleva los deberes hechos.

2. LLEGAR TARDE A UNA ENTREVISTA: Si el puesto requiere puntualidad, planificación u organización, es probable que tus posibilidades de éxito se reduzcan a 0. Transmite muy mala imagen a los reclutadores o managers el hacerles esperar, aunque sea por causa razonada. Piensa que probablemente trabajarán con agenda y les retrasarás en sus proyectos.

3. LLEGAR PRONTO A LA ENTREVISTA: Como dice el dicho, ni tanto ni tan calvo. Llegar muy pronto a una entrevista inquieta mucho a una persona que no tiene del todo claro a lo que se enfrenta; la entrevista. Llegar con 15 minutos máximo de antelación a una entrevista es más que suficiente. Si es online, no más pronto de 3 minutos (en virtual rooms).

4. INTERRUMPIR A LOS ENTREVISTADORES: Si interrumpes al recruiter o entrevistador, preguntar después por lo que te ha intentado transmitir dificultará un poco la interacción. Respeta los tiempos, no eleves el tono por encima del entrevistador y respeta los silencios adecuadamente para realizar preguntas si las tuvieses.

5. FALTA DE FORMALIDAD: la apariencia que tienes cuando acudes a entrevista, la forma como te diriges al entrevistador (tuteando por ejemplo) y la interacción fluida y natural marcan un claro valor diferencial.

6. FALTA DE ENERGÍA Y ENTUSIASMO: las entrevistas son pura comunicación. Si no demuestras tu entusiasmo y energía, no demostrarás cuánto de impactante es una oportunidad laboral para tu carrera profesional. ¿Creéis que Cristiano Ronaldo demostraría la misma energía al entrevistarse con una empresa normal VS un equipo de futbol? ¡Demuestra que esa empresa tiene un significado para ti! Y no hablo solo del tono de voz sino de las propias palabras que uses, siempre en sentido positivo.

7. SER UN HATER: Ser un hater, como les ocurre a los followers de los reputados instagramers, propiciará que termines en una lista negra o de bloqueos. No seas un hater de tus antiguas experiencias laborales, especialmente con tu manager o con tus compañeros de trabajo. Lejos de sumar puntos, te restará. Y si hay algo que no te gusta de la empresa donde te estás entrevistando, no lo critiques, haz preguntas constructivas. Por ejemplo, ¿por qué no tenéis página web?

8. SER UN MAL VENDEDOR: Piensa que eres un producto. Como tal, tienes que venderte para hacer que te compren. Por ello, no conocer tus características (experiencia y formación) al dedillo, tener incoherencias, fallos de memoria en lo que a orden de experiencia se refiere, etc., puede posicionarte muy mal. Lo mismo ocurre cuando nos tiramos «triples» con cosas que no son ciertas. Limítate a venderte tal y como eres, siempre en sentido positivo y dando lo mejor de ti.

9. NO RESPONDER A LAS PREGUNTAS DEL ENTREVISTADOR: Hay veces que tenemos respuestas tan bien preparadas, que estamos deseando soltarlas para quedarnos en una buena posición. Sin embargo, si no respondes a lo que se te pregunta, mal empezamos. Y si te vuelven a repetir la pregunta y sigues dando un indicador indebido, probablemente te descalifique hasta el punto de generar un descarte de tu candidatura. Practica escucha activa y cíñete a lo que te preguntan. Concéntrate e hila punto por punto tus respuestas. Es preferible que pares por un par de segundos para recapacitar antes de que «dispares sin apuntar».

10. FALTA DE ARGUMENTOS: Aléjate de respuestas genéricas o hipotéticas. Todas tus respuestas tienen que ir acompañadas de argumentos. Tienes que contar no solo lo que hiciste sino cómo lo hiciste. Habla del contexto, los hechos o acciones que llevaste a cabo y los resultados.

11. EXTRA (COVID-19). TENER NOTAS ESCONDIDAS TRAS LA PANTALLA: Si en entrevista personal prácticamente se percibe todo sobre los candidatos, las webcams o cámaras de vuestros smartphones no se quedan atrás. Tener un par de notas como guía para tu discurso es algo que puede darte muchos puntos. Pero sé cuidadoso, los recruiters podemos diferenciar con total claridad cuándo un candidato lee sus respuestas y cuándo las dice con espontaneidad 🙂

Espero que os sean de gran ayuda estos 10 (+1 Extra) consejos que os comparto en esta entrada. Si te fueron de utilidad, ¿podrías compartir o recomendar? ¡Muchas gracias de antemano!

LOS DISTINTOS ROLES DE LOS RECLUTADORES

Estoy seguro de que te has enfrentado a más de una decena de entrevistas a lo largo de tu vida. Puede que para muchos casos incluso llegue a alcanzar el centenar o incluso más. Como habrás observado, hay distintos tipos de personalidades, desde más agresivos hasta más majetes, desde más habladores hasta más callados.

Y es que en entrevista te vas a encontrar a tantos tipos de entrevistadores como tipos de personas. Cientos de miles de personalidades que harán que te lleves una visión más negativa o más positiva tanto del sector como de la propia empresa. Por eso es importante identificar unos mínimos de perfiles para saber cómo enfrentarte a esos momentos difíciles durante entrevista.

LOS ROLES DE LOS RECLUTADORES:

Antes de nada, quiero que tengas en cuenta dos cosas que son muy importantes. La personalidad es algo ultra-complejo, que se compone tanto de emociones, vivencias y experiencias del pasado como del presente. Por lo que ni todo es blanco, ni todo es negro. Lo mismo ocurre con las prácticas en selección: no todo el mundo selecciona como se debiera, y es un campo en el que queda mucho por avanzar para lograr alcanzar el punto más óptimo.

1. ENTREVISTADOR/A SILENCIOSO/A: Est@s son los que les gusta manejar los silencios y estudiar tu comunicación a rasgos generales. Tanto verbal como no verbal. Les gusta que los candidatos vayan más allá de lo preguntado y ver cómo ellos mismos se rebaten sobre lo expuesto, conforme a las expresiones faciales del que conduce la entrevista. CONSEJO: no hables más allá de lo que se te ha preguntado, ni te rebatas. Al final de tu turno de palabra, añade coletillas que demuestren el término de tu exposición. Pueden ser cosas del tipo «y así fue como lo hice», «así lo alcancé», «ese fue el resultado», o incluso, «espero que esto responda adecuadamente su pregunta». Es decir, demuestra que tu turno ha acabado e invita a que el/la evaluador/a interactúe contigo.

2. ENTREVISTADOR/A SONRIENTE: Aquí, el/la profesional de RRHH tratará de hacerte sentir lo más cómodo posible y te asentirá con la cabeza, te agradecerá cada aportación o te dará hasta chascarrillos. CONSEJO: Ándate con cuidado pero corresponde a cada buen gesto que te hagan como es debido. Puede que sea así por naturaleza, pero también puede ser que lo haga para extraer lo máximo de cada experiencia, haciéndose el/la ingenuo/a y tratando de ahondar profundo en tu experiencia profesional. Como consejo, no des más información de la necesaria y por supuesto, no hagas juicios, porque con este tipo de entrevista, los valores de una persona suelen aflorar con frecuencia (¿qué te hace o no sentirte bien? ¿cuánto te agradó esto o aquello? ¿cómo reaccionarías si…?). A mí, personalmente, es el que más me gusta. Al menos es el que mejor experiencia proporciona al candidato. Los resultados de fondo dependen de cada uno/a.

3. ENTREVISTADOR/A AGRESIVO/A: Lamentablemente, bastante de moda aunque personalmente lo titularía de innecesario (salvo para ciertos puestos de dirección o que requieran unas marcadas competencias de toma de decisiones y de gestión de conflictos). Este es el tipo de entrevistador que le gusta someter a sus candidatos a situaciones incómodas y tensas. Se centran más en los puntos débiles que en tus destrezas. No necesita gritar, sus expresiones o palabras son fuera de lugar. CONSEJO: ¡Que no cunda el pánico! Repito, puede que sea por naturaleza o puede que sea por necesidad de conocer más de ti. Ten en cuenta siempre el nombre, tamaño o sector de la empresa para entender el por qué toma esa conducta. Mantén la calma, piensa y trata de hablar de situaciones en las que fuiste exitoso en tu trabajo y que te dejaron en mejor lugar. Si crees que tu perfil o tipo de puesto no requiere este tipo de indagación, replantéate si seguir adelante con el proceso. Si te hacen pasar un calvario innecesario durante entrevista, imagínate qué ambiente de trabajo habrá.

4. ENTREVISTADOR/A CUESTIONADOR/A: Es un «lanza flechas» en forma de pregunta. Tiende a cuestionar y poner todo en duda, de una forma más o menos llana. Si tu experiencia duró mucho o poco en una empresa, lo cuestionará. Si quieres cambiar de trabajo, lo cuestionará. Estas entrevistas no son tan orientadas a la interacción, sino más bien a la cuestión. CONSEJO: Si no puedes extraer resultados o feedback de su tipo de entrevista, no pasa nada. Limítate a responder de forma coherente y consistente las preguntas pues puede que te formule la misma pregunta de distintas maneras. Es una forma de entrevista donde tienes que resistir la tensión y por supuesto, si tienes dudas de algo, lo más recomendable es esperar al final.

5. ENTREVISTADOR/A CREATIVO/A: Este tipo de entrevistadores puedes encontrarlos en start ups o en pequeñas empresas. También en grandes multinacionales. Son las entrevistas que se basan más en situaciones no reales o situaciones hipotéticas. CONSEJO: Se centran en ver cómo analizas y trazas tus planes de acción, o ver cómo sintetizas y vas al foco de la solución.

6. ENTREVISTADOR/A PULCRO Y PUNTUAL: Valoran más el cómo y el qué respondes frente a las experiencias en sí. No logran aceptar que sobrecargues de información tus respuestas. Les gusta adaptarse al guión y si hay que salirse del mismo, es por una cuestión que él o ella estime oportuno. Si lo haces tú, estarás saliéndote por la tangente. CONSEJO: No hables más allá de lo que te pregunten. Esto lo recomiendo siempre, pero ante este tipo de entrevistadores debes aplicarlo más que nunca. Puedes identificar este estilo de entrevista ante comentarios reiterados del tipo, «disculpa que te interrumpa, pero entonces […] -y reformula de nuevo la pregunta», o ante comentarios como «pero volviendo de nuevo a la pregunta«. Tómalo como indicios y considera que 1) estáis fuera de tiempo, 2) que te estás saliendo del guión, 3) que tienes que ser más específico, o 4) que no estás respondiendo a sus preguntas.

Como hemos señalado, hay muchos estilos y formas de entrevistar. Todo esto se hace más complejo si vemos que el/la entrevistador/a están mezclando distintos estilos o que hay más de un entrevistador en la sala.

Pero estoy seguro que teniendo estos pequeños detalles en cuenta, y con una preparación eficaz de la entrevista, lograrás salir adelante en esta u otras situaciones. ¿Cuál ha sido tu experiencia con los entrevistadores? ¿Diste con alguno como estos? ¿Distes con otros? ¡No dudes en contárnoslo! 🙂

CREA TU PERFIL DE LINKEDIN EN VARIOS IDIOMAS

Puede que muchos y muchas de vosotros estéis pensando en emigrar en búsqueda de nuevas oportunidades en el extranjero. O a lo mejor estáis pensando en darle un toque «pro» a vuestro perfil y queráis elevarlo a otro nivel y sumar puntos, estando más expuesto a la lupa social. Sea como sea, si te preguntabas si era posible hacer un perfil de LinkedIn en dos o más idiomas, la respuesta es ¡SI, se puede! Y tengo que decir que es una ¡sabia decisión!.

¿POR QUÉ? ¿QUÉ BENEFICIOS SACAMOS CON ESTO?

1. Porque eleva tu potencial de candidato, logrando sacar mayor partido a tu posicionamiento en LinkedIn, ya que tu alcance no queda restringido a una sola comunidad (por ejemplo, la de hispano-hablantes) sino a varias (inglesas, francófonas, etc), recogiendo varios perfiles en uno. Ten en cuenta que LinkedIn es una de las redes sociales profesionales más importantes del mundo, haciendo esto, eres mucho más alcanzable y visible.

2. Multiplicas las posibilidades de éxito mediante el uso de Keywords. De igual manera que no obtienes los mismos resultados en Google al poner «bicicleta VS bike» o «beach VS playa», ocurre lo mismo con los puestos de trabajo. «Sales VS ventas» o «Profesor VS Teacher» son interpretadas como distintos códigos por LinkedIn que, al estar juntos, te hacen mejorar tu posicionamiento.

3. Le haces la vida más fácil a los recruiters internacionales. Si lo que buscas es irte al extranjero a trabajar y lo que quieres es que el recruiter te escoja a ti, debes crearte tu perfil en un idioma adaptado al de tu país de destino. Por poner un ejemplo. Si tu eres español, y te quieres ir a Francia, al tener configurado el francés como idioma secundario de tu perfil, tu cuenta se mostrará para cualquier francés en dicho idioma. A la par, la comunidad hispano-hablante, podrá continuar viendo tu perfil en Español sin ningún problema.

¿CÓMO HACER UN PERFIL DE LINKEDIN EN OTRO IDIOMA?:

Por defecto, el idioma de tu perfil tendrá el tuyo propio nativo. Como recomendación, para estar alineado en lo que a información respecta, te recomiendo que actualices toda la información de tu perfil principal, y luego procedes a la apertura del segundo idioma.

Para ello, deberás de dirigirte a tu propio perfil de LinkedIn (pinchando en «ver perfil») y, después, a la altura de nuestra foto aparece un botón que dice «Añadir Perfil en Otro Idioma» (Add Profile Section si tienes tu perfil configurado en inglés como yo).

No podrás cambiar tu idioma principal pero sí podrás crear tu perfil en otros idiomas clicando en «Añadir perfil en otro idioma». Pinchando en el símbolo «+», nos conducirá a una página similar a la de nuestro registro de perfil, donde modificaremos los idiomas secundarios, para todos los apartados de nuestro LinkedIn, incluido el encabezado del perfil, títulos de puestos y funciones. Después, como recomendación, comprueba la apariencia desde tu propio perfil y desde el perfil de algún ser cercano, para ver que haya efectivamente una alineación y todo sea congruente (evita fallos gramaticales aquí también).

Es algo bastante sencillo y efectivo que muchos de los usuarios desconocen o no usan por «pereza». Pero puedo aseguraros que la efectividad es prácticamente inmediata y tu cara aparecerá en varias búsquedas a la vez 🙂 Espero que os sea de gran ayuda y os sirva para empezar a multiplicar vuestros resultados. ¿Conocías este truco? ¿qué te parece esta alternativa?

EL EXTRACTO DE LINKEDIN PARA DESTACAR

Hablar de cómo crearse un perfil de LinkedIn es algo tan sencillo que lo obviaremos. Diría que es incluso más sencillo que crearse un CV (si tienes dudas, puedes ver nuestros consejos pinchando AQUÍ).

De hecho, te ahorras dolores de cabeza como, ¿qué diseño le meto? ¿dónde pongo esto? ¿lo pongo antes o después? etc. No te engaño si te digo que LinkedIn tiene cientos de miles de beneficios para sus usuarios. Pero uno de los mejores, sin duda, es el de la homogeneidad, dando exactamente las mismas posibilidad de acceso a todos los usuarios y facilitando bastante la toma de decisiones para los reclutadores.

Sin embargo hay algo que te puede hacer marcar la diferencia notablemente respecto a lo demás, aportando un valor añadido a tu candidatura que te permitirá cautivar al reclutador. Hablo del extracto de LinkedIn. El extracto es una sección disponible para todos los usuarios, donde, en un espacio de unas pocas líneas (2000 caracteres), podemos incluir una visión rápida de nuestro perfil.

La razón de su poderosa valía se debe a que:

  1. Está al principio de nuestro perfil, por lo que si eres conciso y sabes sacarle el partido que debes, puedes ganarte la confianza del reclutador y hacer que se quede en tu perfil para leer más porque has captado su atención.
  2. Porque puedes hablar rápidamente de tu trayectoria e incluso proyectarte a los demás de forma positiva, añadiendo valor positivo adecuado.
  3. Puedes resaltar qué competencias profesionales te definen, cómo las empleas, y hasta cómo quieres emplearlas en el futuro para continuar desarrollándote. ¿Que quieres atraer clientes o invitar a los reclutadores a que te llamen? También puedes poner tus vías de contacto, facilitando la interacción contigo.

Pero, ¿cómo redacto mi extracto para cautivar al reclutador?

La clave es darle mimo, y no vacilo. Piensa que es la primera parte que se ve de tu perfil. Si no lo haces adecuadamente, en vez de retener a tus reclutadores, lo que harás es invitarles a que se vayan a buscar a otros perfiles. ¿Te imaginas que en la primera parte ya metes la pata con faltas de ortografía o algo peor? Yo siempre digo que el extracto, al igual que en el CV y su «perfil profesional, es una declaración de intenciones. En base a mi experiencia, un extracto tiene que indicar (y añado ejemplos):

  1. ¿Qué somos? – Graduado en Relaciones Laborales y Empleo, con más de 4 años de experiencia en el sector de Recursos Humanos, en el mundo laboral desde los 16 años…
  2. ¿Cómo somos? – Orientado a las personas, con espíritu emprendedor, dinámico…
  3. ¿Qué hacemos? – Trabajando en una empresa tecnológica, dentro del departamento te Talent Acquisition, contratando perfiles…
  4. ¿De donde venimos? – Con más de 3 años de experiencia trabajando en consultorías y agencias de selección y un año en empresa final…
  5. ¿A dónde vamos? (objetivos) En búsqueda de entornos dinámicos, e internacionales, dentro del sector…
  6. ¿Por qué? Cuento con un título de […] y me gustaría aplicarlo para especializarme dentro de ese área.

Por supuesto que el contenido es opcional. Pero siguiendo estas preguntas, tienes la total certeza de que lograrás responder a muchas de las incógnitas que se plantea un reclutador. Marca ese valor diferencial y no dudes en añadir hasta datos objetivos si fuesen necesarios (como logros, méritos o performance) para darle soporte y valía a tu perfil.

¿Qué te parecen estos consejos? ¿Te son de utilidad? Espero que si. Además, te diré algo. Además de todo lo anterior, favoreces al posicionamiento de tu perfil. Al tener una variedad más amplia de conceptos, industrias, expectativas, etc, mejoras tu grado de exposición al reclutador cuando vayan a la barra buscadora para encontrarte. ¿Estas preparad@? 🙂

LAS CLAVES PARA UN CV DE ÉXITO

El currículum es al mercado de trabajo lo que una llave a una puerta. Es decir, es la herramienta básica para abrirnos puertas que nos lleven a donde queremos llegar, en este caso un puesto de trabajo. Pero, ¿existe el currículum perfecto? La respuesta es no.

Si bien es cierto que no existe una fórmula mágica y precisa para que un currículum perfecto te lleve al puesto de tus sueños, pero si que se ha demostrado que un CV adecuado multiplica las posibilidades de éxito. Piensa que lo que estas reflejando es tu experiencia y conocimientos, por lo que es una inferencia en la experiencia del evaluador o técnico de selección. Cuanto más efectivo sea el CV, más impacto y posibilidades tendrás respecto a la toma de decisiones de las empresas. ¿Quieres tener un CV exitoso? ¡Allá vamos con algunos consejos! ¡Toma nota!

CONSEJOS E INGREDIENTES DE UN CV DE ÉXITO:

1. LA PLANTILLA: Si eres de l@s que le cuesta empezar un CV desde cero, tienes cientos de modelos disponibles en internet para lograr una apariencia impactante y profesional. Un consejo es que evites CVs excesivamente creativos y busques un término medio. ¡Ojo! Puede que estén llenos de información, pero vacíos de contenido. Los CV creativos solo son recomendables para puestos con habilidades creativas reconocidas. Por ejemplo, Graphic Designer.

Imagen 1: NewGrounds

2. INFORMACIÓN: Clave y concisa, y que abarque como máximo 1 o 2 páginas. Un currículum tiene que ser explicativo, pero tampoco tiene que resumir todos y cada uno de los episodios de tu vida laboral, pues eso se contrastará en la entrevista personal. No sobre-documentes cada responsabilidad con exceso de información del tipo «mi tarea era encargarme de darle un trato único y excepcional a nuestro bien más preciado los clientes».

Añadir excesiva información a tu CV hará que se vea muy cargado de información (mucha de ella irrelevante y obvia). Por lo tanto, no metas más de 4 o 5 puntos, y solo incluye los más relevantes. Así, puede poner «trato directo con el cliente» y si quieres matizarlo, hazlo de manera simple, por ejemplo, añadiendo «aportando valor añadido a sus necesidades». Mi recomendación es que redactes la información de la siguiente manera:

3. CONTENIDO MÍNIMO: Asegúrate de que tu CV está bien estructurado. Si ves que tienes falta de espacio, elimina algunos títulos que sean innecesarios como el típico encabezado de «CURRÍCULUM VITAE» o «Datos de contacto». Aunque si has de delimitar cada sección apropiadamente. ¿Qué apartados incluimos? Como mínimo (y en ese orden):

– Datos de contacto: Nombre, email, teléfono (s), localización y link de LinkedIn (muy recomendable).
Introducción: En no más de 4 o 5 líneas, describe brevemente quién y cómo eres y qué buscas. También resalta en qué eres experto (años de experiencia, sector, etc).
Experiencia laboral: siempre cronológicamente, empezando por las posiciones más actuales hasta las más antiguas.
Educación: Si eres recién graduad@, puedes poner este apartado antes que la propia experiencia, para dar valía a tu titulación y ponérselo fácil a los reclutadores. Pon toda la información que puedas, fechas, notas, centros donde te titulaste, bien sea formación reglada o no regalada (diplomas, títulos, etc).
Otros detalles: Conocimientos adicionales que aporten valor. Por ejemplo, Idiomas (nivel), conocimientos tecnológicos, ofimática, carnet de conducir, vehículo propio, etc.

4. OPCIONAL (recomendable): Hay otras cosas que puedes añadir sin problema, siempre que aporten valor añadido a tu CV. Por ejemplo:
– Skills o competencias o personalidad: si eres analítico, emprendedor, etc. ¡MÉTELO! 🙂 Por ejemplo, en uno de los márgenes superiores, donde destaque.
– Referencias: no es necesario que añadas teléfonos de contacto y nombres porque hasta puede que estés infringiendo la Ley de Protección de Datos. Pero sí puedes poner el título de «Referencias disponibles bajo solicitud».
Foto: no es necesario tampoco. Pero si lo haces, trata de usar una imagen que te haga profesional y saque lo mejor de ti.

¿Incluye tu CV estos apartados? ¿Qué quitarías o qué añadirías? Como hemos dicho anteriormente, no existe el CV perfecto, pero si sigues estas pautas, estoy seguro que mejorarás tus posibilidades de éxito. No obstante, en las siguientes entradas, seguiremos contándote más secretos y trucos para mejorar tu empleabilidad. ¿Te apuntas?.