TELETRABAJO: CÓMO EVITAR LOS MALOS HÁBITOS

Si hay algo positivo en la llegada del COVID-19, ese algo se llama Teletrabajo. Muchos estarán en contra y otros a favor. Pero lo cierto es que muchos estaréis de acuerdo conmigo en que es un privilegio que solo unos pocos pueden tener, ya que hay mucha gente que está en primera fila, arriesgando su vida y la de sus propios seres queridos para atender a nuestras necesidades: por ejemplo, reponedores o cajeros en supermercados, o los propios doctores.

Mientras que muchas empresas siguen apostando por el presencialismo, hay otras que están apostando fuerte por el teletrabajo de cara a hacer frente a los desafíos del próximo futuro en el mundo de los negocios. Hasta algunas de las empresas más grandes del mundo han previsto no volver a la oficina en un plazo de 10 años (Facebook por ejemplo en Silicon Valley). Aunque no nos vamos a engañar; es un campo aun por explorar/explotar y, lejos de conocer del todo los lados positivos y negativos, parece ser que la parte de prevención de riesgos laborales a día de hoy está por clarificarse.

Es por ello que quería compartir con vosotros una serie de consejos que te serán de gran ayuda. Toma nota y verás cómo notarás los resultados y mejoras; no solo a nivel laboral, sino físico, mental y hasta interpersonal (relaciones sociales).

¿CÓMO MEJORAR LOS HÁBITOS PARA TELETRABAJAR?

1. LA ALIMENTACIÓN Y EL MOVIMIENTO ES CLAVE: Ayer era “no tengo tiempo ni para prepararme el tupper” y hoy es “no tengo tiempo ni para prepararme un plato de comida”. Puede que estés muy ocupad@, pero piensa que te ahorras los tiempos de desplazamiento de trabajo; evita el fast-food para sentirte con más vitalidad y evita el picoteo entre horas.

Piensa que no nos movemos ni la mitad de lo que hacíamos cuando íbamos a la oficina y la capacidad de quemar calorías es menor. Practica deporte (hay millones de tutoriales online) y al menos cada 30 minutos o 1 hora levántate de la silla de tu puesto de trabajo para dar un par de vueltas por la casa y mantenerte activado. Las enfermedades cardiovasculares “están frotándose las manos” con el teletrabajo, y aún queda mucho tiempo para que las empresas e instituciones lo reconozcan como un accidente de trabajo y pongan remedio.

2. PLANIFICA: IMPLEMENTA RUTINAS Y TIEMPOS EN TU DÍA A DÍA: Si antes tenías que trabajar con calendario para planificar tu jornada de trabajo, ahora tienes que también hacerlo para tu vida personal. Y es que el trabajo está infiriendo más que nunca en nuestra vida privada, ya que trabajamos desde nuestro propio hogar. ¿Cómo solucionarlo? Respetando los horarios.

Esto incluye tiempos de descanso (antes, durante y después del trabajo), de comida, de ejercicio y de todo prácticamente. Conozco a gente que está trabajando hasta los fines de semana por falta de organización. O incluso los fumadores, si antes echaban 3 cigarros a lo largo de su jornada de trabajo, ahora caen 10. Es por ello que necesitamos ser pulcros con la organización. Porque de lo contrario, formaremos el cocktail ideal para crear 1) desórdenes mentales, 2) familiares, 3) personales y 4) de nuestra propia salud. Sea como sea, debes de tener tiempo para todo.

3. EL ESPACIO: TU TALÓN DE AQUILES:

Trabajar desde casa es un reto de por sí. Ya solo pasar de una dinámica de oficina a un espacio íntimo y personal torna las cosas cuesta arriba si eres de los que les es difícil adaptarse a los nuevos entornos. Por eso, si te has trasladado a casa para trabajar, no puedes hacerlo desde cualquier sitio o tu productividad y tu salud mental se verán afectadas. Tienes que diseñar un espacio único y específico para ti.

Lo ideal es tener tu propio despacho o habitación donde nadie te moleste. Pero si no puedes por cuestiones de espacio, asegúrate al menos de encontrar tu “rincón”, tu espacio único donde 1) estés más aislado y puedas concentrarte, 2) estés cómodo (hazte con una silla y escritorio cómodos para evitar dolores articulares o de espalda), 3) puedas tener todo ordenado y puedas incluir algo personal que te evoque buenos recuerdos o te permita desconectar (una foto en la playa, una cena familiar, etc).

4. PRIORIZA: CATEGORIZANDO ACTIVIDADES:

Aunque esta parte va fuertemente ligada con la planificación, es importante remarcarlo. Planificar el día a día está genial, pero también hay que dejar espacio a la improvisación, ya que pueden surgir contratiempos tanto en tu entorno laboral como personal. De ahí la importancia de priorizar.

No te pierdas a ti mism@ de vista. Tienes que poner límites horarios a tu trabajo y, aunque te pases un poco de hora, tienes que saber decir “hasta aquí” por tu propia salud mental. Ahora bien, si durante tu jornada laboral o durante tu jornada de descanso surgen imprevistos que requieran de tu atención, actúa en base a prioridades, no bajo la perspectiva de “la obligación” porque puedes llegar a desbordarte. ¿Te cuesta priorizar? Plasma en un papel las cosas pendientes en base a dos parámetros: importancia (escala del 1 al 3) y urgencia (de poco a muy urgente). Esto ayudará a que avances con más seguridad y más certeza en lo que a menesteres se refiere. Busca la efectividad por encima de todo, de cara a ti, a tu empresa y sobretodo de cara a tu familia.

5. PRÉMIATE: DATE CAPRICHOS A TU MANERA, ERES TÚ EL JEFE

Hay miles de preocupaciones en nuestra cabeza: trabajo, clientes, proveedores, jefes, pandemia, virus, familia, problemas en el mundo, la renta, y la lista no ha hecho más que comenzar.

Hoy más que nunca, estamos expuestos a un alto estrés, dado que nos enfrentamos a un momento de mucha incertidumbre, generando un impacto de 360º en nosotros y en lo que nos rodea. Probablemente, en esta transición, no seas tan productivo como antes de la pandemia, sobretodo en periodos de adaptación. Y las buenas y malas noticias van y vienen. ¿Cuál es la solución? Te recomiendo que te des caprichos y premios, ya que nadie va a terminar de ver el verdadero resultado de tus esfuerzos salvo tú. Desde tomarte una coca-cola hasta comprar una película online después de trabajar para verla en familia. Se llama cariño y aprecio a uno mismo, y funciona bastante bien para mantenerte productivo y motivado. Puede que pienses que es más fácil de lo que parece, pero no lo es. Recompénsate a ti mismo por tus esfuerzos.

¿CONCLUSIÓN?

El futuro es más incierto que nunca, y no sabemos si esto será algo temporal, pasajero o permanente. Hoy más que nunca, estamos rodeados de factores que son puros estresores de la normalidad que solíamos vivir.

Seguir los pasos anteriores harán que empieces a crear la mejor versión de ti mismo, como profesional que trabaja en remoto. Y no solo en lo laboral, sino también en tu vida personal.

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